Por Sara Aguilar
•
15 de marzo de 2026
La mentira del merecimiento: por qué las mujeres exitosas aún dudan Te levantas, revisas tu agenda y, aunque has logrado más de lo que alguna vez soñaste, hay una punzada fría en el estómago que no te deja en paz. Es una voz que susurra: "No eres tan buena como creen" , "Fue suerte" , "En cualquier momento se van a dar cuenta de que no sabes nada" . Esa sensación de estar caminando sobre una cuerda floja, esperando a que alguien te desenmascare, no es cansancio ni falta de preparación. Es un miedo visceral a no estar a salvo, una alarma que suena en tu biología diciéndote que, por más que hagas, nunca es suficiente. Este malestar tiene un nombre: Síndrome del Impostor , pero Ana de Saracho nos revela en este episodio que no es un defecto de fábrica en ti. Es el resultado de una herida colectiva. Durante siglos, el terreno del éxito fue ajeno a las mujeres; hoy, cuando lo pisamos, lo hacemos desde el "agradecimiento" y no desde el "merecimiento". Vivimos en una sociedad que nos exige ser la ejecutiva perfecta, la madre presente y la esposa ideal, penalizándonos con culpa si brillamos en un área pero "descuidamos" otra. No es que estés rota; es que tu entorno te ha entrenado para creer que tu silla en la mesa es un favor que debes pagar con sobreesfuerzo. Cuando vives con la idea de que "te van a descubrir", tu cuerpo entra en modo supervivencia. Ese estado de alerta constante dispara el cortisol, inflama tus células y agota tus neurotransmisores como la serotonina y la dopamina.